AC75, los monocascos voladores de la Copa América 2021

A partir de hoy mismo, 13 de febrero de 2021, comienza la final de la Prada Cup. Durante 10 días, el Ineos Team UK británico y el Luna Rossa Challenge italiano se enfrentarán en una serie de 13 regatas que determinará el retador o aspirante final que se enfrentará al Emirates Team New Zealand, actual defensor del título, en la edición número 36 de la Copa América a disputarse entre el 6 y el 21 de marzo en el golfo de Hauraki, en Auckland (Nueva Zelanda).

Si hace ya nueve años el Emirates Team New Zealand sorprendió al mundo cuando su catamarán voló sobre las aguas del golfo de Hauraki sobre sus hidroalas,cambiando para siempre las competiciones de vela de alta velocidad, la Copa América de 2021 ha ido un paso más allá llevando el mundo de los foils a las embarcaciones monocasco. Los nuevos AC75, definidos en la Regla de Clase publicada en 2018, presumen de técnicas de ingeniería y navegación nunca vistas antes en el mundo de la competición a vela.

@ COR36 / STUDIO BORLENGHI

Una vez finalizada la Copa América 2017, el Real Escuadrón de Yates de Nueva Zelanda aceptó el desafío del club náutico italiano Circolo della Vela Sicilia que estipulaba el uso de monocascos para la siguiente edición de la regata. El abandono de las embarcaciones multicasco parecía un retorno a los orígenes de la competición, pero la Regla de Clase publicada en 2018 incluía una sorpresa: se mantenía el uso de hidroalas.

La nueva Regla de Clase AC75 definía los parámetros dentro de los cuales los equipos podían diseñar un yate elegible para la competición de 2021, estableciendo todos los aspectos del barco para garantizar carreras justas y emocionantes, a la vez que dejaba mucha libertad para la innovación. Entre los aspectos más destacados de la nueva Regla de Clase se incluían estrictas limitaciones en cuanto a la cantidad de componentes que se podían construir, incluidos cascos, mástiles, timones, orzas, y velas, lo que animaba a los equipos a realizar más I+D en simulación y, consecuentemente, gastar menos en la fabricación y pruebas de modelos a escala. La regla incluía también el suministro de las piezas de los foils y las quillas por un solo suministrador para todos los equipos para ahorrar tiempo de diseño y costes de construcción. Se suministraba también el diseño del tubo del mástil, y se esperaba que el concepto de la vela-ala desarrollada para los AC75 tuviera un efecto innovador para la navegación en el futuro.

@ COR36 / STUDIO BORLENGHI

El resultado de esta Regla de Clase pudo verse en acción ya la pasada Navidad, cuando los nuevos AC75 se presentaron en la Christmas Race de Auckland. Los nuevos monocascos son embarcaciones grandes, de casi 23 metros de eslora y cinco metros de manga, pero a la vez son ligeros, con un desplazamiento de tan solo 6,5 toneladas, crucial para el objetivo de volar sobre el agua. Es la facultad de volar la que les permite alcanzar velocidades de casi 50 nudos, tres o cuatro veces más rápidos que la velocidad del viento (el récord está en posesión del Te Rehutai que en diciembre alcanzó los 49,1 nudos).

Además de los cascos múltiples, la nueva Copa América ha eliminado también las velas rígidas después de casi una década. Ahora una vela mayor de doble cara junto con el mástil forma un ala que genera la potencia necesaria para que los AC75 se separen del agua. Y una vez fuera del elemento líquido, los veleros se apoyan sobre dos enormes brazos con foils, que se mueven mediante un sistema hidráulico alimentado por baterías que los coloca dentro o fuera del agua, dando al barco el apoyo suficiente para mantenerse elevado, y según su posición, ayudándolo a despegar, controlar el vuelo o estabilizar la embarcación. Según el barco vira, el sistema se activa, colocando un foil en el agua y el otro en el aire, donde se convierte en lastre.

La competición navideña nos dejó imágenes espectaculares, tanto para bien, con las embarcaciones navegando a toda velocidad sobre el agua, como para mal, con el accidente de la embarcación americana American Magic cuando navegaba a unos 83 kilómetros por hora. Seguro que la final de la Prada Cup y la próxima Copa América nos dejarán más momentos para el recuerdo.

En 1851, durante la primera edición de la regata, la goleta America venció a catorce barcos del Real Escuadrón de Yates de Londres. La reina Victoria I preguntó en un momento de la regata: “¿Quién va primero?”, a lo que le contestaron: “La América, Majestad”. “¿Y segundo?”, inquirió la reina. La respuesta ya forma parte de la mística de la Copa América: “Majestad, ¡no hay segundo!”.


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Juan A Oliveira es el responsable de las Áreas de Ingeniería Naval Aplicada y Estructuras en CT Ingenieros. Desde 2013 edita y coordina el blog de temática naval vadebarcos.net. Puedes conectar con él a través de Twitter o LinkedIn.

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