El buque de investigación oceanográfica ARC Simón Bolívar, el barco más grande construido en Colombia

Fruto de un convenio de colaboración entre el conglomerado de defensa, ingeneiría y construcción naval neerlandés Damen y la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval y Marítima Colombiana (COTECMAR), el buque de investigación oceanográfica ARC Simón Bolívar es el barco más grande construido hasta ahora en Colombia. El nuevo buque de investigación científico marina dará soporte técnico y científico a los trabajos de investigación marítima de la Dirección General Marítima (Dimar) colombiana, tanto en el mar Caribe como en el océano Pacifico, así como en la Antártida, cumpliendo con los objetivos del Tratado Antártico al que Colombia se adhirió en 1988.

Cuando en 1880 el Livadia (1880-1926), el nuevo yate del zar, se rompió en su viaje inaugural y tuvo que ser reparado en Ferrol

Si existió alguien realmente enamorado de las ideas del ingeniero naval escocés John Elder sobre barcos circulares, ese fue el vice almirante Andrei Alexandrovich Popov. Popov no solo construyó los dos únicos buques militares circulares de la historia, el Novgorod y el y el Kiev (más tarde renombrado como Almirante Popov su honor), sino que añadió a su colección el nuevo yate real del zar Alejandro II, el Livadia. Aunque Popov evolucionó el casco hacia una forma elíptica y consiguió resultados de velocidad y potencia equiparables a buques de la época de casco convencional, el fondo totalmente plano del yate dio problemas ya desde su viaje inaugural, lo que acortó de manera extrema la vida del buque como yate real.

Ángeles Alvariño

Ángeles Alvariño González, nacida en Ferrol el 3 de octubre de 1916, es la única mujer científica española que aparece en la Encyclopedia of World Scientists, obra que incluye a los 1.000 científicos más importantes de todos los tiempos, y en la que solo figuran otros dos españoles (los premios Nobel Severo Ochoa y Ramón y Cajal).

Sobre ella hay mucho escrito. Sin embargo, parece que todavía no se le da el crédito que merece, ni siquiera en su Ferrol natal, donde una pequeña “placita” dentro del campus de Esteiro, solamente señalada por una placa ilegible desde más de 2 metros de distancia, nos recuerda que esta mujer nació en esta esquina del noroeste peninsular.