Las criptoanalistas de la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial nos dejó, además del horror, un montón de historias que contar. Si hace poco hablábamos de la WATU, que ayudó con su juego de guerra a ganar la batalla del Atlántico contra los submarinos alemanes, hoy les toca el turno a las criptoanalistas. Encontramos en este selecto grupo una serie de nombres más o menos conocidos, pero relevantes cada uno de ellos, a su manera, que trabajaron en diversos programas, incluso más allá del final de la contienda.

Sutton Hoo, el descubrimiento del mayor barco funerario de Europa

Durante 1.400 años uno de los más increíbles tesoros arqueológicos de Inglaterra permaneció oculto bajo la tierra de Suffolk, en la costa del sureste de Inglaterra. Hasta que en 1939 el arqueólogo autodidacta Basil Brown descubrió en Sutton Hoo los restos del mayor barco funerario encontrado en Europa y el fabuloso tesoro real enterrado con él.

El CSS Stonewall, el buque blindado que navegó bajo siete banderas

La guerra naval cambió para siempre en la Batalla de Sinope. La devastación causada por los obuses explosivos de la armada rusa a la flota de buques de madera otomana llevó al desarrollo de los buques blindados o ironclads en inglés. La historia de uno de ellos es especialmente curiosa. El CSS Stonewall, durante sus veinticuatro años de su existencia, navegó bajo siete banderas, en las costas de tres continentes y sobre dos océanos, incluyendo una breve parada en el Ferrol de 1865.

El torpedero Barceló, Un francés oublié de la Armada, un libro de Santiago Caro Gutiérrez

Santiago Caro Gutiérrez, sevillano de nacimiento y afincado en Utrera, es un escritor e investigador naval especializado en la Armada en la época de la Restauración, especialmente en los sucesos previos a 1898. El torpedero Barceló, Un francés oublié de la Armada (2020) es su cuarto libro tras Victorias olvidadas (2016), Los cañoneros de Glasgow (2018) y Oportunidad y Causa (2019).

El Celebrity Edge, un crucero con conciencia de género

El Celebrity Edge es el primero de los cinco buques de la clase Edge, los más grandes de la compañía de cruceros Celebrity Cruises, perteneciente al grupo Royal Caribbean. Al Edge le siguen el Celebrity Apex, el Celebrity Beyond y otros dos buques más todavía sin bautizar, todos ellos construidos en el astillero francés de Chantiers de l’Atlantique. Pero el Celebrity Edge no es un crucero más. El buque más grande de los que componen la flota de la Celebrity Cruises es un barco con conciencia de género, gracias al esfuerzo de Lisa Lutoff-Perlo, presidenta y consejera delegada de Celebrity Cruises, primera y única de una compañía de cruceros en el mundo. Así, mientras las mujeres tan solo representan el 2% de los más de 1.200.000 marinos del mundo, en el Celebrity Edge representan el 30% de la tripulación, comandada por Kate McCue, la primera mujer capitán americana de un mega crucero.

La WATU y las mujeres que ayudaron a ganar la batalla del Atlántico con su “Juego”

Por todos es sabido que durante las grandes guerras las mujeres llegaban a ocupar puestos normalmente reservados a los hombres. Esto permitió, en muchos de esos casos, el aprovechamiento de mentes brillantes para el cálculo, el encriptado de mensajes, la inventiva de nuevos sistemas y materiales o incluso el desarrollo de nuevos métodos para salvar la flota (recordemos a Mary Sears y su predicción de las termoclinas para ocultar submarinos). Las fuerzas armadas de diversos países crearon unidades específicas de mujeres que desarrollaban un determinado tipo de trabajos asignados, muchos de ellos considerados de baja complejidad y trascendencia. De uno de esos grupos, las WRNS británicas (Women’s Royal Naval Service, conocido oficial y coloquialmente como las Wrens) salieron la mayoría de trabajadoras de la WATU (Western Approaches Tactical Unit), una unidad de la Royal Navy creada en enero de 1942 para desarrollar nuevas tácticas para contrarrestar los ataques de los submarinos alemanes a los convoyes de transporte transatlántico.