¿Qué hacer para trabajar en un barco?

Hay muchas formas de trabajar en un barco, ya sea como personal en un Crucero, como Capitán, gobernando yates, ferrys o cualquier otro tipo de embarcación con fin comercial.
Este tipo de trabajos conlleva viajar mucho y adentrarse de lleno en el mundo de la mar y la náutica.
Es un estilo de vida que a muchas personas que les gusta vivir aventuras distintas y descubrir el mundo mientras trabajan, les llama la atención.
Si tú eres una de esas personas, en este post podrás conocer lo que necesitas para trabajar en barcos.

Cristina García Díez, la Patrona de las Algas

Hace poco tuve la oportunidad de asistir a un Webinar organizado por la aceleradora Mar Exterior que llevaba por nombre El papel de las mujeres en el sector del mar. El debate fue francamente interesante, coexistiendo los tres puntos de vista: el optimista, el pesimista y el realista, que aportaron mujeres de categoría, desde la moderadora Sira Oliver, responsable de prensa de Auren y colaboradora de RNE, a las ponentes, María Caldeiro, gerente de FUNDAMAR, Sandra Amézaga, secretaria de la Asociación Mulleres do Mar de Arousa, y nuestra protagonista, Cristina García, Fundadora y CEO de Algas la Patrona.

La glacióloga Moira Dunbar, rompiendo el hielo hacia el Ártico

Los rompehielos, al igual que el resto de los buques (en general) han ido ganando con los años en dimensiones y potencia y, por ende, en capacidades. Sin embargo, exitió en 1969 un rompehielos que jamás fue superado en tamaño. Se trataba del SS Manhattan, realmente un petrolero reconvertido, que contó en sus pruebas a través del Ártico con una participante de excepción: Moira Dunbar, una glacióloga escocesa trabajando para Canadá.

Cuando el mayor científico de todos los tiempos corrigió la posición de Ferrol en el mapa

En mayo de 1799, mientras esperaba para partir hacia la mayor exploración científica de la historia, Alexander von Humboldt, geógrafo, astrónomo, humanista, naturalista, explorador, pionero del pensamiento ecológico y el primero que escribió sobre el cambio climático, en fin, uno de los más grandes científicos de todos los tiempos, aprovechó para corregir la posición de Ferrol en el mapa tomando su referencia correcta con respecto a París.

Josephine Peary y la conquista del Polo Norte

Josephine ya era una mujer ‘diferente’ antes de casarse con un explorador, pues había logrado algo impensable en la época: que su salario fuera el mismo que el de sus compañeros masculinos. Pero aun así se superó cuando, tras casarse con Robert en 1888, decidió acompañarle en sus expediciones árticas. El anuncio de que viajaría con él a Groenlandia en 1891 causó impacto y desaprobación en la sociedad de la época, que consideraba indecente que una recién casada compartiera una cabaña de madera con su marido y otros cinco hombres (entre quienes estaban Matthew Henson, descendiente de esclavos y primer afroamericano en el Ártico, y el doctor Frederick Cook, con quien Robert más tarde libraría una batalla por la atribución de la conquista del Polo Norte) durante algo más de un año.

San Telmo, un cómic de Alicia Vallina y Sergio Galisteo

San Telmo es el tomo número 30 de la colección Historia de España en viñetas de Cascaborra Ediciones, editorial creada a finales del 2016 que ha focalizado su actividad en la edición y distribución de cómics centrados en la historia militar española. Hasta hoy Cascaborra ha publicado 32 cómics de la colección, desde los primeros 1805 Trafalgar (Julián Olivares y Daniel Torrado) y Bernardo de Gálvez. Pensacola 1781 (Daniel Torrado), hasta el último Invasiones. Río de la plata 1806-1806 de Ricardo Ferrari y Silvestre Szilagy.

Constance Tipper y la fragilidad de los buques Liberty

Sostener el esfuerzo bélico en Europa tras la caída de Francia bajo el nazismo en 1940 no era tarea fácil para los aliados. Sus mercantes eran hundidos uno tras otro por los submarinos alemanes en el Atlántico. Para revertir la situación, Inglaterra encargó a los Estados Unidos la construcción de 60 nuevos buques de carga basados en un simple pero efectivo diseño, la clase Liberty, novedosa en diseño, en técnicas constructivas, en el número de mujeres trabajadoras en los astilleros y en el uso de la soldadura en lugar de remaches. Esto último parecía la causa de que muchos de los cascos de los Liberty se rompieran, pero fue otra mujer, la británica Constance Tipper, la que descubrió la causa que se encontraba tras este problema.