Valentina Orlikova, capitana de un ballenero
La caza de la ballena industrializada se impondría en realidad durante el siglo XIX y, sobre todo, el XX, con flotas bien equipadas y financiadas, que reportarían a cambio enormes beneficios económicos, aunque al alto precio de esquilmar prácticamente a todas las especies de ballenas.
Entre esas flotas industriales se encontraba la flota ballenera soviética, vista como ilegal por muchas otras, y en la cual existía un elemento diferenciador respecto a todas las demás: la presencia de un número relativamente elevado de mujeres a bordo. Sus cargos y tareas no se limitaban a las áreas de “fonda y hotel”, sino que también estaban embarcadas científicas, operadoras de radio, etc. Pero su máximo exponente sería una capitana, la única capitana de un barco ballenero, Valentina Orlikova, que estaría al mando del ballenero “Storm” entre 1947 y 1953.

