El Tally Ho y su vida más allá de su épica victoria en la Fastnet Race de 1927

Cuando Charles Hellyer pidió a Albert Strange que le diseñara el cúter “Betty” ninguno de los dos podría haber imaginado la larga, curiosa y aventurera vida de la embarcación. De yate de recreo en Inglaterra a pesquero en la costa del Pacífico, en medias el más tarde rebautizado como “Tally Ho” se proclamó ganador en 1927 de la Fastnet Race, una de las competiciones de vela más veneradas y temidas del mundo, en una edición marcada por el mal tiempo y en la que solo consiguieron llegar a la meta de Plymouth dos de las quince embarcaciones que habían tomado la salida en Cowes.


Primeros pasos

Durante su vida, de la mente del artista y diseñador de yates inglés Albert Strange (1855 – 1917) salieron unas 150 embarcaciones, entre ellas la que Charles Hellyer (1846 – 1930) le encargó en 1910. Bautizada originalmente como “Betty”, se trataba de un cúter de 47 pies y 6 pulgadas de eslora (unos 14,5 metros) y 30 toneladas de desplazamiento, el barco de popa de espejo más grande diseñado por Strange. Construido en el astillero Stow & Sons de Shoreham-by-Sea (West Sussex, Inglaterra), el “Betty” estaba construido a tingladillo invertido con una quilla corrida, de olmo americano por debajo de la línea de flotación y teca por encima, aparejado con una vela mayor cangreja, estay, foque, estay volante y escandalosa. El barco contaba también con un motor diésel de 4 cilindros y 88 caballos de potencia que hacía girar una hélice de bronce de 4 palas. Hellyer navegó en el “Betty” menos de tres años. En 1913 encargó a Strange un nuevo barco, el “Betty II” y vendió el primero. Su nuevo dueño lo rebautizó como “Alciope” y finalmente lo vendió de nuevo en 1927 a Hugh Grosvenor, Lord Stalbridge, que le dio su definitivo nombre de “Tally Ho” con el que pasaría a la historia.



La Fastnet Race de 1927

La Fastnet Race es una de las competiciones de vela más veneradas y temidas del mundo. Y la edición de 1927 fue una de las más duras de la historia. Organizada por el Royal Ocean Racing Club (RORC) británico con la ayuda del Royal Yacht Squadron de Cowes y la ciudad francesa de Cherburgo, la competición recibe su nombre del peñón conocido como Fastnet Rock, en la costa sur de la isla de Irlanda, que los regatistas tienen que rodear tras partir de Cowes, en la isla de Wight al sur de Inglaterra y cruzar el mar Céltico, para después dirigirse a la meta de Plymouth tras bordear las islas Sorlingas y haber recorrido unas 608 millas náuticas. Su primera edición tuvo lugar en 1925, después de que varios miembros importantes de la Yacht Racing Association mostraran su interés en contar con una regata local en la que probar sus habilidades durante varios días. El ganador de esta edición fue el “Jolie Brise”, un antiguo cúter de prácticos de El Havre, que se impuso a sus seis competidores. El “Jolie Brise” volvería a ganar la regata en dos nuevas ocasiones (1929 y 1930), siendo el único barco en hacerlo hasta el día de hoy. Para 1926, fueron nueve las embarcaciones que se disputaron la regata, saliendo ganador el “Ilex”.

El verano de 1927 en Inglaterra fue espantoso: tormentas, inundaciones y un clima tremendamente inestable. Durante los quince días previos a la carrera los chubascos y el viento del suroeste amenazaron con suspender la regata, pero el viento amainó la noche anterior y cuando los quince participantes llegaron a la línea de salida el sábado 13 de agosto solo había una ligera brisa del suroeste. La tripulación del “Tally Ho” estaba compuesta por su propietario, Lord Stalbridge, junto con su hijo, Hugh Grosvenor, Peter Bathurst y Mark Spinks, Jim Wills (cocinero) y Lou Springett (mayordomo), divididos entre la guardia de estribor formada por Lord Stalbridge y Bathurst, y la guardia de babor por su hijo y Jim Wills, estando los otros dos tripulantes disponibles en cualquier momento.

El viento no dio tregua durante mucho tiempo. Nada más tomar la salida a las 11:30 de la mañana, fuertes vientos y lluvia azotaron la flota, tanto que los veleros rápidamente perdieron de vista unos a los otros. Dos días después ya era un temporal completo del oeste-noroeste, con grandes olas y fuertes vientos que les obligaron a arriar las escandalosas y tomar rizos en las velas mayores para la navegación de bolina durante la noche. Los dos días siguientes de navegación por el canal fueron un desastre para la flota. El “Ilex” se encontraba frente a Start Point cuando comenzó a hacer agua, reventó dos foques y se vio obligado a dar media vuelta y regresar a Plymouth. 

La “Jolie Brise” se mantuvo en cabeza hasta el faro de Lizard, en donde fue golpeada por una violenta racha, arrió su vela mayor y regresó a Falmouth. El “Altair” y el “Maitenes” rompieron sus velas y buscaron refugio en Weymouth y Fowey respectivamente. El “Content” parecía manejar el temporal, pero sus compases se volvieron poco fiables y tuvo que entrar en Cobh (Irlanda). La “Saoirse”, con un aparejo más adecuado para navegar con viento en popa, se rindió y regresó al Solent. La pequeña “Nellie”, con bajo francobordo, encontró refugio seguro en St Helens y la igualmente pequeña “Penboch”, un antiguo pesquero francés reconvertido, acabó en Dartmouth. Tras hacer escala en Falmouth para descansar (donde tres de sus tripulantes locales desertaron), el “Nicanor” continuó la tripulación reducida hacia el mar de Irlanda solo para verse obligado a retirarse con la botavara de cangreja rota, dejando que la “Tally Ho” y “La Goleta” se disputasen la victoria en solitario.

Su disputa tuvo el sabor de un triple desafío: nacional, entre ingleses y americanos; entre sus dos «aparejos nacionales», cúter para los ingleses, goleta para los americanos; y entre dos tripulaciones que reconocieron el valor del adversario, solo quedaban ellos en la regata y ninguno quería ceder y retirarse antes que el otro. Los dos barcos fueron capaces de doblar la Fastnet Rock, primero la “Tally Ho” y apenas un cuarto de milla detrás “La Goleta”. El mal tiempo continuó acompañando a ambas embarcaciones en su viaje hacia Plymouth. Poco a poco “La Goleta” fue recortando la ventaja de la “Tally Ho”, navegando con un gran oleaje de popa entre la flota pesquera francesa, para acabar cruzando en primer lugar la línea de meta a las 13:40 del viernes 19 de agosto. La “Tally Ho” llegó 52 minutos después, pero ganó la regata en tiempo compensado.


El naufragio

No hay mucha información de la vida de la “Tally Ho” durante las décadas siguientes a su victoria. Sabemos que realizó más de un cruce del Atlántico desde su puerto base de Southampton, y que en noviembre de 1967 el neozelandés Jim Loudon partió en ella desde Inglaterra para volver a su tierra vía el canal de Panamá. Tras unos meses en el Caribe, puso rumbo en solitario hacia la isla de Rarotonga, a donde llegó en julio de 1968. A su llegada le ofrecieron un flete para transportar 20 toneladas de copra desde la isla de Manuae, unas 120 millas al noroeste. Evitando ir solo, Loudon contrató a un joven muchacho local como tripulante. La “Tally Ho” alcanzó Manuae ya de noche, así que decidieron quedarse al pairo esperando al amanecer. Pero mientras dormían la corriente arrastró el barco hacia la isla. Loudon y su joven tripulante despertaron con el primer golpe contra el arrecife de coral, que destrozó su costado de babor. 

Para sacarla del arrecife hubo que retirar siete toneladas de lastre de plomo de su sentina y llenar su cabina con bidones de aceite vacíos para darle estabilidad. Otra embarcación tiró de ella pero al salir del arrecife la “Tally Ho” volcó y perdió su mástil, su bauprés y su timón. Aun así, navegando justo con su cubierta a ras de agua, consiguió ser remolcada las 120 millas de vuelta hasta Rarotonga. Allí fue reparada poco a poco, y cambió de manos unas cuantas veces. No volveremos a saber de ella hasta nueve años después. 

Pesquero en Oregon

De alguna manera la “Tally Ho”, ahora rebautizada como “Escape”, consiguió llegar a la costa noroeste de los Estados Unidos, al puerto de Brookings, una pequeña ciudad del condado de Curry, en Oregon. Allí, bajo las manos de Dave Olson, sirvió como barco pesquero durante diez años, dedicándose principalmente a la captura de atún y salmón. Pero cuando su propietario decidió mudarse, la protagonista de nuestra historia quedó abandonada en el muelle de la ciudad costera.

El abandono

Tras la marcha de Olson, el “Escape” quedó abandonado en Brookings hasta 2008, cuando la administración del puerto lo subastó y el barco fue adquirido por el pescador, carpintero y artista local Manuel López. La idea de Manuel era restaurar el “Tally Ho” y convertirlo en un reclamo de la ciudad, pero tras dos años de trabajo Manuel falleció en 2010 sin poder completar la restauración. El velero volvía a encontrarse en problemas. 

La Albert Strange Association, creada en 1978 con el objetivo de “rastrear y preservar los diseños y pequeñas embarcaciones de Albert Strange y hacer un registro permanente de su vida y obra”, entró entonces en escena, haciéndose cargo de los costes que el velero generaba por estar ocupando un solar del puerto. Y así fue durante otros siete años, mientras buscaban la manera de restaurar el “Tally Ho” a su estado original. Pero el tiempo pasaba y la embarcación estaba cada vez más dañada. Además, en enero de 2017 la Asociación recibió la noticia de que los nuevos gestores del puerto de Brookings querían deshacerse de cualquier material dañado o inútil del puerto, lo que incluía a nuestro barco. O lo sacaban de allí o sería destruido. 


La restauración

En junio de 2017, tras conseguir una prórroga de la administración del puerto de seis meses, la Albert Strange Association vendió por un dólar lo que quedaba del “Tally Ho” al marinero y restaurador inglés Leo Sampson Goulden. El barco fue trasladado a Sequim, en el estado de Washington, para su restauración, y en 2021 a un muelle cercano en Port Townsend. En abril de 2024, tras un arduo trabajo, el “Tally Ho” tocó el agua de nuevo. Y en junio de ese mismo año, siete años después de su compra, navegaba por la bahía de Port Townsend. El plan de Goulden es cruzar el Atlántico durante este año para que el recuperado “Tally Ho” esté presente en la salida de la Fastnet Race de 2027, cuando se cumplan 100 años de su histórica victoria.


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Juan A Oliveira es Ingeniero Técnico Naval por la Universidade da Coruña y MBA por la UNIR. Con más de 20 años de experiencia en el sector naval, desde 2013 edita y coordina el blog vadebarcos.net. Puedes conectar con él a través de LinkedIn.

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