Stephanie Kwolek, mucho más que salvar vidas
Cuando hablamos (u oímos hablar) del Kevlar, nuestra mente piensa inmediata e irremediablemente en los chalecos antibalas. La madre de esta fibra sintética, Stephanie Kwolek, decía que “mucha gente trabaja toda su vida y no consigue realizar un descubrimiento que beneficie al resto de la población”. Decía, a la vez, que no creía que hubiese nada más satisfactorio que salvarle la vida a alguien. Ella consiguió ambas cosas con su genial descubrimiento, además de aportar mejoras sustanciales a innumerables y diversos campos del ámbito civil, entre los que se incluyen la náutica de recreo y de competición y el sector petrolífero.









