El H₂ Barge 1, el primer carguero fluvial en el mundo propulsado por hidrógeno

El H₂ Barge 1 es el primer carguero fluvial en el mundo propulsado por hidrógeno. Desde mediados de 2023 el buque navega entre el puerto de Róterdam (Países Bajos) y el Campus Logístico Europeo de Nike en Amberes (Bélgica) transportando mercancías de la marca deportiva sin emisiones contaminantes, suponiendo una reducción de 2.000 toneladas anuales de emisiones de CO2 a la atmósfera y contribuyendo al objetivo global de la Organización Marítima Mundial de alcanzar un transporte marítimo de cero emisiones para 2050.

Los mejores barcos de 2023

Buques híbridos, asistidos por velas o completamente eléctricos. La descarbonización del sector está en marcha y eso se hace notar en los premios a los mejores barcos del año de diferentes países y organizaciones. A continuación, algunos de los barcos que fueron premiados como los mejores barcos del año durante el 2023.

Samuel Plimsoll y la línea que puso el límite a la pérdida de vidas humanas en el mar

Cuanta más carga transporta un barco, mayores son las ganancias para su armador. Pero hay un límite en el que la cantidad de la carga puede volverse peligrosa para la integridad del barco y su tripulación. Todo barco necesita de una altura mínima entre la cubierta principal y la línea de flotación, su francobordo, para reducir al mínimo el agua que pueda entrar en su interior al navegar en mala mar y proporcionar una reserva de flotabilidad frente a una inundación accidental de su interior por una vía de agua. Pero un armador sin escrúpulos podría sobrecargar su buque y ponerlo en riesgo junto con su tripulación, sobre todo si el barco es viejo o no muy valioso, o en el caso de que tenga una póliza de seguros cuyo capital supere el precio de venta del buque. Llevamos muchos años buscando soluciones para estos problemas. Por ejemplo, los países de la Liga Hanseática del norte de Europa o las repúblicas marítimas del Mediterráneo en el Medievo ya obligaban a pintar líneas en los cascos de las naves para marcar el calado máximo. O cuando en 1835 el Lloyd’s Register introdujo una nueva normativa por la cual el francobordo debería tener de 2 a 3 pulgadas por cada pie de puntal de bodega. Pero a mediados del siglo XIX se perdían cada año las vidas de cientos de marinos por el hundimiento de buques sobrecargados. Hasta la llegada no de un capitán ni de un ingeniero naval, sino del parlamentario británico Samuel Plimsoll, de su lucha y de la introducción de la marca de francobordo. Ahí cambió todo.