
El petrolero sueco Sea Sovereign, puesto en servicio en 1969, fue el primer barco de la historia en contar con un ordenador embarcado. La computadora podía realizar cálculos acerca de la navegación, el control de la turbina y la carga y descarga del buque. A pesar de su escasa memoria y poca velocidad, el proyecto fue un éxito al demostrar que un ordenador podía hacerse cargo de diferentes tareas a bordo de un barco, pero la industria no estaba preparada para su implantación. Así que aun tuvieron que pasar algunos años para la llegada de la completa automatización de los buques mercantes.
La informática en Suecia tiene sus raíces en diciembre de 1954, cuando la compañía Saab obtuvo una licencia del Matematikmaskinnämnden, el Consejo sueco para desarrollo de computadores, para producir su propia copia del BESK, el segundo computador de Suecia tras el BARK y el primero que utilizaba tubos de vacío en lugar de relés. Presentado en 1957 y bautizado como SARA, su capacidad de computación fue utilizada en el diseño del caza Saab 37 Viggen. Tras SARA, el equipo de desarrollo de Saab, separado de la compañía matriz en su propia spin-up Datasaab, puso el foco en el diseño de un ordenador de navegación aérea, que resultó en 1960 en el primer ordenador de transistores sueco, el D2. A partir del D2, Datasaab siguió dos caminos separados: por un lado, el desarrollo del ordenador de navegación para el caza Viggen; por otro lado, una línea de productos para el mercado civil. La presentación del D21 en 1962, el primer modelo de uso comercial de la compañía, abrió todo un nuevo mercado: bancos, la administración y los principales fabricantes suecos, entre ellos, el astillero Kockums de Karlskrona.
Junto con la financiación y dirección de la Fundación Sueca de Investigación Naval, Kockums puso en marcha el proyecto de investigación y desarrollo “Ordenador Embarcado”, cuyo fin era demostrar que una computadora podría racionalizar las operaciones a bordo de un barco. El buque elegido para la instalación del primer ordenador a bordo fue el petrolero Sea Sovereign, botado el 1 de agosto de 1969. La compañía también sueca ASEA (hoy en día ABB) bajo el modelo ASEA 1700 suministró un ordenador Control Data Computer de la Control Data Corporation a la que agregó como periféricos entre otros un escáner para la recogida de datos y la conversión analógica/digital, una grabadora de cinta perforada y una terminal de operador de teletipo. El resultado era un armario de poco más de 2 metros cúbicos que se instaló en la sala de control de la cámara de máquinas sobre amortiguadores de vibraciones. El ordenador se alimentaba mediante un inversor rotativo de 3,6 kW para protegerlo de los armónicos de la red eléctrica del barco. Tres módulos de memoria de 16 Kb cada uno permitían almacenar datos y ejecutar programas. Jerk Oldenburg, que se había incorporado a Kockums como ingeniero en proyectos de propulsión nuclear en 1961, pasó al cargo de responsable de la automatización de la operación de las salas de máquinas desatendidas de los buques propulsados por turbinas construidos por el astillero en 1965. Desde ese puesto lideró un equipo formado por otros siete ingenieros de Kockums y tres programadores de ASEA que se encargaron de la programación del software necesario para el proyecto directamente en código máquina debido a la escasez de memoria de la computadora. Además, esta escasez limitó la investigación tecnológica a tan solo tres áreas: navegación, automatización y control de la turbina y control de la manipulación de la carga y descarga. Cada programa estaba almacenado en un rollo de cinta perforada y se introducía en la computadora mediante un lector compatible.
Un receptor de señales de satélite Magnavox recibía la posición exacta del buque en alta mar de una red de satélites en órbita cada 90 minutos. El software del ordenador embarcado realizaba una navegación a estima con la información recibida de los satélites, corrigiendo y actualizando la posición del buque en cada momento. Como en muchos otros buques de la época, el control de las turbinas se realizaba desde el puente. En el caso del Sea Sovereign, el sistema había sido desarrollado por Kockums y ASEA. El software introducido en la computadora permitía realizar de forma automática el mismo control, pudiendo alternar entre los dos sistemas y validar el nuevo sistema con los datos del primero. El tercer y último programa estaba destinado al control de la carga y descarga del buque. Los objetivos de esta pieza de software eran el control de las bombas de aceite y de lastre con carga en condiciones de caudal y niveles de tanque variables, el preajuste automático de las válvulas para diversas secuencias de carga y descarga, y la monitorización y control de la resistencia del buque durante la manipulación de la carga.
El 21 de octubre de 1969 el Sea Sovereign partió desde Malmo en su viaje inaugural con destino al golfo Pérsico para recoger 200.000 toneladas de crudo y transportarlas a Kagoshima, en Japón. La armadora Salénrederierna AB dobló la tripulación del buque con el objetivo de formar a todos los tripulantes posibles en la nueva tecnología. El equipo de ingenieros de Jerk Oldenburg embarcaron para comprobar que todo marchase según lo previsto. En 1970 se publicaron los resultados de las pruebas con el ASEA 1700 en el Sea Sovereign. El ordenador no tenía ni la memoria ni la velocidad necesaria para realizar los cálculos necesarios para el módulo de navegación, pero el desarrollo posterior del software alcanzó grandes resultados. La dificultad para fabricar interfaces para las válvulas que funcionaran correctamente condenó al fracaso la parte del proyecto enfocada en la manipulación de la carga y descarga. Sin embargo, el sistema de medición de los niveles de tanques que calculaba y ofrecía datos de forma continua acerca de los esfuerzos en términos de resistencia longitudinal y momentos de flexión se convirtió rápidamente en un estándar en todos los petroleros. Los mejores resultados se habían obtenido en el control informático de la turbina. Su posterior desarrollo llevó a la estandarización de las salas de máquinas desatendidas. Aunque el proyecto fue un éxito al demostrar que un ordenador podía hacerse cargo de diferentes tareas a bordo de un barco, la industria no estaba todavía lista para la llegada de la informática. Ni los equipos informáticos estaban preparados para trabajar en ese tipo de entornos, ni el software alcanzaba los requisitos exigibles. Además, las tripulaciones no estaban formadas para el uso de las computadoras. Tuvieron que pasar aun varios años hasta que el uso de ordenadores a bordo se convirtió en algo habitual.
También te puede interesar:
Juan A Oliveira es Ingeniero Técnico Naval por la Universidade da Coruña y MBA por la UNIR. Con más de 20 años de experiencia en el sector naval, desde 2013 edita y coordina el blog vadebarcos.net. Puedes conectar con él a través de LinkedIn.
Si te ha gustado la entrada, puedes recibir las nuevas entradas del blog en tu correo electrónico en el botón de abajo. Además, puedes seguir toda la actualidad del mundo de los barcos en el Bluesky o el Flipboard de Vadebarcos.












