Sylvia Alice Earle, la Dama de las profundidades

Durante el IV Congreso Internacional de Áreas Marinas Protegidas, celebrado en Chile en 2017, una de las más ilustres ponentes aseveró que “La humanidad ha ignorado los límites” haciendo uso de los mares en beneficio propio de tal manera que ha desencadenado “el deterioro brutal y crítico de los ecosistemas”.
Fueron éstas palabras de Sylvia Alice Earle, oceanógrafa, investigadora, exploradora, gestora y docente de renombre, conocida como la “Dama de las profundidades” (Her Deepness) o “la Juana de Arco de los océanos”, según James Cameron, entre otras cosas por las más de cien expediciones marinas a sus espaldas y sus más de 7.000 horas de trabajo bajo del agua.

Valentina Orlikova, capitana de un ballenero

La caza de la ballena industrializada se impondría en realidad durante el siglo XIX y, sobre todo, el XX, con flotas bien equipadas y financiadas, que reportarían a cambio enormes beneficios económicos, aunque al alto precio de esquilmar prácticamente a todas las especies de ballenas.
Entre esas flotas industriales se encontraba la flota ballenera soviética, vista como ilegal por muchas otras, y en la cual existía un elemento diferenciador respecto a todas las demás: la presencia de un número relativamente elevado de mujeres a bordo. Sus cargos y tareas no se limitaban a las áreas de “fonda y hotel”, sino que también estaban embarcadas científicas, operadoras de radio, etc. Pero su máximo exponente sería una capitana, la única capitana de un barco ballenero, Valentina Orlikova, que estaría al mando del ballenero “Storm” entre 1947 y 1953.