
El plan de expansión la compañía automovilística china BYD, el mayor fabricante de vehículos eléctricos híbridos enchufables del mundo y el segundo mayor de vehículos eléctricos de batería solo después de Tesla, tiene una nueva arma: el BYD Shenzhen, el mayor buque de transporte de vehículos del mundo, con capacidad para transportar hasta a 9.200 automóviles en cada viaje.
El nuevo buque tiene unas dimensiones de 219 metros de eslora por 37,7 metros de manga, con un calado de 9 metros. Sus motores duales, que pueden ser alimentados tanto por diésel marino como por gas natural licuado, le permiten alcanzar una velocidad máxima de 18,5 nudos. A mayores, el buque está equipado con un banco de baterías, que complementan a la propulsión en momentos de máxima demanda de energía y permiten al barco navegar en modo eléctrico en las aproximaciones al puerto.
El BYD Shenzhen, que recibe su nombre de una de las ciudades en donde BYD fabrica sus automóviles, es el cuarto buque de la flota propia del productor chino, y forma parte de su agresiva estrategia de expansión con el objetivo de convertirse en el líder mundial del mercado de vehículos eléctricos. Antes del BYD Shenzhen entraron en servicio en enero de 2024 el BYD Explorer No 1, el BYD Changzhou en diciembre de 2024 y el BYD Hefei en enero de 2025, todos ellos con una capacidad nominal de transporte de 7.000 vehículos. El plan es llegar a una flota de ocho buques para 2026, el mayor de ellos con capacidad para 10.000 vehículos.

Diseñados y construidos para el transporte de carga rodada, los car carriers son un tipo específico de los buques Ro-Ro, en los cuales la carga accede y desembarca del buque por sus propios medios a través de grandes compuertas en la popa o en proa y popa, en en contraposición con los buques Lo-Lo (Lift-on/Lift-off), en los que se utilizan grúas para realizar la carga y descarga.
Hasta mediados del siglo XIX, los vehículos se trataban como cualquier otra carga. Los depósitos de los automóviles se vaciaban y sus baterías se desconectaban antes de que las grúas los introdujeran en las bodegas de los cargueros. Una vez dentro se amarraban para evitar que se desplazasen por la bodega. Esta operación resultaba larga y tediosa, y muchas veces los vehículos sufrían daños en el proceso.
En 1849, ante la imposibilidad tecnológica de construir un puente que atravesara el Firth of Forth escocés se construyó el primer transbordador para trenes. La Edinburgh, Leith and Newhaven Railway contrató al ingeniero Thomas Bouch, que se encargó del diseño del ferry, las infraestructuras portuarias en cada orilla y las rampas, que incluían un sistema para variar su altura en función de la marea. Este tipo de transbordadores de trenes se utilizaron ampliamente durante la Primera Guerra Mundial para el transporte de suministros, armas y maquinaria desde Inglaterra a las costas de Francia.
Durante la Segunda Guerra Mundial se produjo el desarrollo de los LST (Landing Ship Tank), buques de transporte de vehículos, carga y tropas que se desembarcaban directamente en la orilla. En 1946, al finalizar la guerra, la Atlantic Steam Navigation Company se hizo con tres de ellos para su uso comercial, renombrándolos como Empire Baltic, Empire Cedric y Empire Celtic, poniendo el germen de los futuros buques Ro-Ro, que llegarían en 1956 con la construcción del primer Ro-Ro, el Searoad of Hyannis, con capacidad para transportar tres camiones entre Hyannis, Massachusetts y la Isla de Nantucket.
Hoy en día cientos de miles de vehículos son transportados cada día por mar desde los centros productivos hasta los consumidores, con los fabricantes chinos alcanzando cada vez más cuota de mercado. BYD, como principal productor chino de vehículos híbridos y eléctricos, exporta ya a 100 países de todo el mundo. De los 4,25 millones de automóviles vendidos por la compañía en 2024, 417.204 fueron al extranjero, lo que representa casi el 10% de sus ventas.
Su primer objetivo fue Japón, a donde llegó en 2023 y en tan solo un año ya supera a Toyota en ventas de vehículos eléctricos. A principios de 2025 lanzaron su primer vehículo eléctrico en Corea con un precio de poco más de 20.000 euros, poniendo en jaque a los fabricantes locales como Hyundai. Tras producir 1,76 millones de automóviles completamente eléctricos el año pasado, BYD está a punto de superar a la americana Tesla como el mayor fabricante mundial de este tipo de vehículos.

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Juan A Oliveira es Ingeniero Técnico Naval por la Universidade da Coruña y MBA por la UNIR. Con más de 20 años de experiencia en el sector naval, desde 2013 edita y coordina el blog vadebarcos.net. Puedes conectar con él a través de LinkedIn.
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