El Galeón de Manila, la ruta que cambió el mundo, un libro de Rafa Codes y Silvia Ribelles de la Vega

Cristobal Colón, Vasco Núñez de Balboa, Fernando de Magallanes, García Jofre de Loaísa, Álvaro de Saavedra o Ruy López de Villalobos. Las expediciones de todos estos hombres al mandato primero de los Reyes Católicos, luego de Fernando II de Aragón en solitario, de Carlos I y después de Felipe II, tenían como fin encontrar un camino de ida y vuelta que asegurase a España el suministro de especias navegando hacia el oeste.

Pero aunque Juan Sebastián Elcano había conseguido dar la vuelta al mundo ya en 1522, para mediados de siglo todavía no se había encontrado una ruta de vuelta desde Filipinas a México a través del océano Pacífico. Hasta 1565. Ese año el militar, cosmógrafo, marino, explorador y religioso agustino español Andrés de Urdaneta, como piloto de la expedición comandada por Miguel López de Legazpi, encontró la vía de retorno desde Filipinas.

La expedición había partido del puerto de la Navidad en Nueva España el 20 de noviembre de 1564 con cinco naves y 350 hombres, con dos misiones: la primera, conquistar y tomar posesión de las islas Filipinas; la segunda, encontrar una ruta de vuelta al continente americano. Para esto último contaban con la experiencia del viejo fraile Andrés de Urdaneta, que había participado en la expedición de García Jofre de Loaísa.

Tras cuatro meses en las islas, reparando los barcos y esperando el tiempo a favor, Urdaneta ordenó la salida de la flota el 1 de junio de 1565, poniendo rumbo al nordeste aprovechando el monzón del suroeste. Los barcos viajaron hacia el norte hasta alcanzar los 38º norte. Allí, la corriente de Kuroshio, equivalente a la corriente del Golfo en el Atlántico, empujó la flota hacia el este hasta alcanzar las costas de California. Desde allí costearon rumbo sur hasta llegar a Acapulco el 8 de octubre, tras recorrer 7.644 millas náuticas (14.157 kilómetros) en 130 días.

Los detallados apuntes de las cartas de navegación de Urdaneta permitieron la navegación de ida y vuelta por el Pacífico, una ruta que los españoles mantuvieron en secreto durante muchos años, y que utilizaron durante los siguientes 250 para transportar todo tipo de mercancías, personas y conocimientos de un lado a otro del mayor océano de la Tierra en el denominado galeón de Manila, el responsable de la primera globalización. La plata de las minas de Sudamérica fue intercambiada por sedas, porcelana y cualquier otro tipo de preciados objetos que llegaron a los mercados de Nueva España primero y después a la península mediante la Carrera de Indias, uniendo tres continentes a través de dos océanos.

El galeón es precisamente el protagonista del último libro de Rafa Codes y Silvia Ribelles de la Vega, El Galeón de Manila, La ruta que cambió el mundo. A través de diez relatos históricos los autores nos descubren la travesía marítima del tornaviaje, el complejo sistema comercial que supuso el galeón, la Manila cosmopolita o la bulliciosa ciudad de México del siglo XVII. Nos acompañan en la primera vacunación global de la historia con Balmis y Zendal, naufragamos con ellos en tierras exóticas y nos presentan al personaje real que inspiró “La vuelta al mundo en 80 días”. Una interesante descripción de una de las épocas más importantes de la historia.


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Juan A Oliveira es Ingeniero Técnico Naval por la Universidade da Coruña y MBA por la UNIR. Con más de 20 años de experiencia en el sector naval, desde 2013 edita y coordina el blog vadebarcos.net. Puedes conectar con él a través de LinkedIn.

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