El Prism Courage, el primer barco mercante autónomo en cruzar el Pacífico

El buque de transporte de gas natural licuado Prism Courage es el primer barco mercante en cruzar el océano Pacífico de forma autónoma. El buque, construido por HD Hyundai y operado por SK Shipping, navegó durante más de 5.000 millas náuticas de las 12.000 del viaje entre el golfo de México y Corea del Sur controlado por un sistema autónomo desarrollado por Avikus, una filial de Hyundai, evitando más de cien barcos durante su recorrido y optimizando la ruta de manera que ha conseguido ahorrar un 7% de combustible.

Rocketship, el barco de transporte de cohetes espaciales de la United Launch Alliance (ULA)

El R/S RocketShip, anteriormente denominado M/V Delta Mariner, es el buque que utiliza la United Launch Alliance (ULA) para transportar los cohetes espaciales Atlas V, Delta IV y Vulcan desde su planta de construcción en Decatur (Alabama) hasta las instalaciones de lanzamiento en la Base Aérea de Cabo Cañaveral en la costa Atlántica de los EE.UU. o en la Base de la Fuerza Aérea de Vandenberg en la costa del Pacífico.

Los barcos rabelos de Oporto

Los rabelos son la embarcación más característica de la ciudad portuguesa de Oporto. Estos tradicionales barcos que durante siglos se dedicaron al transporte del vino de Oporto por el río Duero desde los viñedos tierra adentro hasta las bodegas de Vila Nova de Gaia tienen ahora una segunda vida como embarcaciones de recreo para turistas.

La leyenda del Arteaga (1972-1983), el primer superpetrolero construido en grada

La historia del petrolero Arteaga es una de las más mitificadas en el imaginario naval ferrolano, además, de ser por sí misma uno de los grandes hitos de la construcción naval mundial, siendo con sus  325.000 toneladas de peso muerto no solo el buque más grande construido en España en su día, sino también el mayor del mundo construido sobre grada. Este hecho representó un salto adelante en la industria naval, ya que hasta esa fecha todos los grandes petroleros habían sido construidos y flotados en dique. Botarlo desde grada era un desafío tan grande que ingenieros y técnicos de todo el mundo, incluso algunos desplazados desde el lejano Japón, país líder en la construcción de este tipo de buques, tenían el ojo puesto en Astano esperando que el barco se partiera a la mitad al entrar en el agua.