Los viajes del almirante Zheng He y la flota china del tesoro

El almirante Zheng He (fuente: AboutIslam.net)

Entre los relatos recogidos en los cuentos de Las mil y una noches se encuentra la historia de Simbad el marino. Aunque sus raíces están en la Historia del marinero náufrago egipcia de hace 4.000 años, al relato se incorporaron a lo largo de los siglos detalles de la Odisea de Homero, el Romance de Alexandre y de diversas historias reales, como los siete viajes del navegante chino Zheng He, originalmente Ma Sanbao, quien probablemente dio nombre al personaje.

Estos siete viajes, conocidos en la tradición china como los viajes del tesoro, fueron llevados a cabo entre los años 1405 y 1433, durante la dinastía Ming. Una flota de más de 300 barcos y 27.000 tripulantes al mando del almirante Zheng He recorrió el océano Índico, llegando hasta Oriente Próximo y las costas orientales del continente africano, con la misión de proyectar el poder y riqueza chino al resto del mundo, así como controlar las principales rutas comerciales marinas de la región.

Zheng He

Zheng He (originalmente Ma Sanbao) nació en una pequeña aldea dentro de lo que hoy es la provincia de Yunnan en 1371. Cuando tenía diez años de edad fue capturado por las tropas Ming, castrado y enviado al servicio de Zhu Di, Príncipe de Yan. En 1402 el príncipe usurpó el poder, convirtiéndose en el emperador Yongle, y Zheng He, que había ido ganándose su confianza a su servicio, fue nombrado Gran Director de los Servidores del Palacio.

Una vez en el poder, el emperador Yongle decidió construir una gran flota con la que desarrollar nuevas vías comerciales marinas y poner a Zheng He a su mando. La flota del tesoro (así se la conocía) estaba compuesta por 300 embarcaciones de siete tipos diferentes de 50 a 135 metros de eslora: patrulleras, buques de transporte de tropas, buques tanque para el transporte de agua, cargueros, buques de transporte de caballos y los barcos del tesoro, impresionantes naves de 135 metros de eslora por 55 de manga, un tamaño que doblaba a las embarcaciones europeas de la época y los convierte en unos de los buques de madera más grandes jamás construidos.

Los barcos del tesoro

No queda resto alguno de estos barcos, así que las descripciones de los propios constructores y los testimonios de viajeros como Marco Polo o Ibn Battuta es la información de que se dispone para dar con las dimensiones  y características de los mismos. Cada uno contaba con cuatro cubiertas, y sobre ellas nueve mástiles que sujetaban doce velas cuadradas. Eran capaces de acomodar hasta a 500 personas, así como una gran cantidad de carga en sus bodegas. A bordo viajaban navegantes, exploradores, marineros, doctores, trabajadores y soldados, y en el viaje de vuelta, emisarios de diferentes lugares, tributos o diferentes animales para el emperador.

¿Cómo eran los barcos de Zheng He? (fuente: Historia National Geographic #162, de junio de 2017)

Una gran quilla, una gran cantidad de lastre y el uso de anclas flotantes en sus costados les daban la estabilidad necesaria para navegar. Su timón compensado podía ser levantado o bajado, aumentando también la estabilidad al funcionar como una quilla extra. A popa, dos anclas de hierro de 2,5 metros y unos 500 kilos de peso cada una eran utilizadas para fondear en mar abierto. Aunque no eran buques de guerra, estaban armados con 24 cañones de bronce con un alcance máximo de 250 metros.

La construcción de estos enormes buques se llevó a cabo en astilleros en la ribera del río Yangtze, a las afueras de la nueva capital del imperio, Nankín. Entre 1403 y 1407 se construyeron allí más de 1.500 barcos, ocupando a 30.000 personas en su momento de máximo esplendor. Hoy en día no quedan restos de estos astilleros, sepultados bajo la expansión de la ciudad de Nankín, actualmente una metrópolis de más de ocho millones de personas.

Maquetas de un buque del tesoro y de una carabela de Colón (fuente: ThoughtCo)

Los viajes de Zheng He

En el verano de 1405 Zheng He partió en el primero de sus siete viajes con una flota a su mando de 300 barcos (entre los cuales se encontraban 62 barcos del tesoro) y casi 30.000 personas. En los dos años de expedición, Zhen He visitó el sur de Vietnam, lo que hoy es Tailandia, la isla de Java, el sur de la India y la isla de Sri Lanka, retornando a China en el año 1407.

La flota del tesoro (fuente: AboutIslam.net)

El almirante arrancó su segundo viaje, esta vez con una flota mucho más pequeña, unos 70 barcos, con la intención de devolver a sus hogares a los embajadores extranjeros recogidos durante el primer viaje. De vuelta en China en 1409, Zheng He partió en su tercer viaje, cada vez con menos barcos, 50 en esta ocasión, pero llegando cada vez más lejos, hasta el Golfo Pérsico, retornando a su hogar en 1411.

Los primeros viajes sirvieron para mejorar las relaciones comerciales de China con el sudeste asiático; a partir del cuarto viaje, la misión era otra: explorar Arabia y África. En 1413 Zheng He partía de nuevo con unos 63 barcos alcanzando el golfo de Adén y el mar Rojo. Su quinto viaje (1417-1419) lo llevó por la costa este de África hasta Somalia y de nuevo su sexto viaje (1421-1422) sirvió para devolver a sus lugares de origen a los diferentes embajadores llevados a China durante los años anteriores.

Los 7 viajes de Zheng He (fuente: Historia National Geographic #162, de junio de 2017)

Gavin Menzies (1937), teniente comandante retirado de la Royal Navy, es el autor del best seller publicado en 2002 1421, el año que China descubrió el mundo, en el que a través de diferentes evidencias plantea la hipótesis de que Zheng He no solo navegó por la costa este africana, si no que los buques del almirante remontaron la costa occidental del continente africano hasta las islas Canarias, y de allí hasta América, para después visitar Australia, Nueva Zelanda, la Antártida, circunnavegando el globo hasta retornar a su hogar. Aunque los barcos del Zheng He estaban preparados para la navegación costera, no tenemos tan claro que pudieran soportar la navegación oceánica. Además, parece poco probable que de ser así los escritos chinos que han llegado hasta nuestros días y que recogen los viajes de Zheng He no reflejen estas rutas tal y como reflejan las de los demás viajes.

La muerte del emperador Yongle en 1424 llevó al trono al emperador Hongxi, que canceló temporalmente los viajes de Zheng He. No fue hasta 1431 que el almirante, ahora con el hijo de Hongxi, Xuande, en el trono, comenzó su séptimo y último viaje. Durante este viaje Zheng He falleció a los 62 años de edad cerca de Calcuta en la primavera de 1433. Aunque existe una tumba con su nombre en China, sus restos fueron lanzados al mar.

Tumba de Zheng He en Nankin (fuente: Nanjing Niushou Mountain Cultural Tourism Zone)

El legado de Zheng He

Los viajes de Zheng He, al contrario de los que realizaron los europeos pocos años después, nunca tuvieron un espíritu conquistador ni expansionista. Sus intenciones siempre fueron la exploración, el comercio y la demostración del poderío chino a sus vecinos. Además de la gran labor cartográfica, los viajes desarrollaron el intercambio cultural, tecnológico y comercial aumentando el tráfico marítimo y el crecimiento económico de la región, permitiendo la financiación de grandes obras arquitectónicas en China, entre ellas la Ciudad Prohibida de Pekín.

Zheng He llevó a sus vecinos todo tipo de productos y artesanía china, tales como vino, especias, té, pasta, bordados, seda, gasas, ovillos de hilo, lana, porcelana, pinturas, caligrafías o jade. Y de sus vecinos trajo a China nuevos materiales para la construcción, nuevos combustibles, maderas preciosas, joyas o especias, y hasta dos jirafas y un par de cebras que causaron conmoción en la corte.

El fin de la flota del tesoro

La muerte de Xuande dio lugar a una época de aislacionismo y oscurantismo en el imperio Chino. Los nuevos gobernantes prohibieron la construcción de barcos de más de dos palos, y para evitar futuros despilfarros ordenaron eliminar los registros de los viajes de Zheng He. La amenaza mongola en el norte obligaba a dirigir todos los recursos del imperio al ejército. Las naves de la flota del tesoro fueron abandonadas, incendiadas, destruidas o convertidas en barcos de pesca. Toda la tecnología y potencia naval china fue perdida.

A pesar de los intentos de los confucionistas por borrar la figura de Zheng He de los libros de historia, los marineros y subordinados de su flota dejaron varios libros narrando sus viajes, describiendo sus rutas y las costumbres locales, las condiciones de vida o la gastronomía de los lugares visitados. La publicación en 1904 por Liang Qichao de la Biografía de nuestro mayor navegante, Zheng He devolvió la figura del almirante a la primera plana de la historia. El orgullo por los viajes del navegante eunuco se engrandeció en 1985 con la celebración por todo lo alto del 550 aniversario de su muerte y la inauguración en Nanking de un mausoleo en su honor.

Réplica de un barco del tesoro de 2005 (fuente: Wikipedia)


Juan A Oliveira es el responsable del Área de Ingeniería Naval Aplicada en CT Ingenieros. Desde 2013 edita y coordina el blog de temática naval vadebarcos.net. Puedes conectar con él a través de Twitter o LinkedIn.

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