
Según la Organización Marítima Internacional, el sector naval es el responsable del 3% de las emisiones de CO2 a la atmósfera de origen humano. Para 2050, la OMI quiere alcanzar el «cero neto», lo que significa recortar las emisiones de gases de efecto invernadero del sector hasta dejarlas lo más cerca posible a las emisiones nulas, con algunas emisiones residuales que sean reabsorbidas en la atmósfera, por el océano y los bosques, por ejemplo. Esto está obligando a los armadores a buscar soluciones menos contaminantes para sus buques.
Entre estas soluciones se encuentra el uso del hidrógeno como fuente de energía, que está ganando una gran popularidad como una fuente de energía limpia y eficaz para combatir el la emergencia climática gracias a que no emite CO2 u otros gases contaminantes durante su combustión (su único residuo es el vapor de agua), a su abundancia (es el elemento más abundante en el universo), a su eficiencia energética (es capaz de liberar de 2 a 3 veces más energía que cualquier otro combustible), a su gran aplicabilidad en diferentes actividades (desde la producción de grandes cantidades de energía al uso para la propulsión de vehículos) y a la posibilidad de almacenarlo y transportarlo a gran escala.

Una prueba más es la puesta en marcha en la bahía de San Francisco del MV Sea Change, el primer ferry propulsado por hidrógeno en los Estados Unidos. Financiado mediante los fondos del estado de California para la lucha contra el calentamiento global, el proyecto para el diseño y construcción del buque comenzó en 2018 con la creación de la compañía SWITCH Maritime, que se encargó de gestionar el presupuesto y el proyecto de la nueva embarcación.
Basándose en un proyecto de Incat Crowther, el casco y la superestructura del buque fueron construidos en el astillero Bay Ship and Yacht de Alameda (California), para luego ser trasladados a Bellingham (Washington) en donde en el astillero All-American Marine se instalaron entre otros equipos las pilas de combustible y los tanques de almacenamiento de hidrógeno. Retrasado por la pandemia y por las diferentes aprobaciones necesarias del U.S. Coast Guard, el que debía ser el primer ferry a hidrógeno del mundo, listo para entrar en servicio en 2021, retrasó su estreno hasta julio de 2024, siendo adelantado por diferentes proyectos en Noruega, los Países Bajos o China.

El MV Sea Change es un catamarán de 21 metros de eslora con capacidad para 75 pasajeros. La compañía Zero Emissions Industries suministró el paquete de las pilas de combustible del tipo membrana polimérica electrolítica (PEM), tres unidades de 120 kW cada una de la empresa Cummins, que toman el hidrógeno de los tanques suministrados por Hexagon de 246 kg de capacidad a una presión de 250 bares. La energía generada por las pilas de combustible se almacena en un paquete de baterías de iones de litio de XALT Energy con 100 kWh de capacidad. Las baterías alimentan dos motores eléctricos de 300 kW cada uno que son capaces de desplazar el barco a una velocidad máxima de 15 nudos. A velocidad de crucero de 10 nudos la autonomía del Sea Change alcanza las 300 millas náuticas, operando unas 16 horas sin necesidad de repostar, sin emisiones, sin ruidos, sin vibraciones.
El nuevo barco entró en servicio el 19 de julio de 2024 en la bahía de San Francisco para el operador local Blue & Gold Fleet, uniendo el muelle 21 al norte con la terminal de ferrys de San Francisco al sur. Como parte del proyecto, los primeros seis meses de funcionamiento del MV Sea Change serán gratis para sus pasajeros.

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Juan A Oliveira es Ingeniero Técnico Naval por la Universidade da Coruña y MBA por la UNIR. Con más de 20 años de experiencia en el sector naval, desde 2013 edita y coordina el blog vadebarcos.net. Puedes conectar con él a través de LinkedIn.
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